El Ayuntamiento justifica la medida en la necesidad de abonar las ayudas y acelerar los trámites
El País. EUROPA PRESS - Santa Cruz
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha declarado la situación de emergencia social en el municipio ante el "importante" aumento de la demanda de los servicios sociales como consecuencia de la crisis económica, lo que implicará, entre otras medidas, abonar las ayudas solicitadas de manera inmediata así como acortar los plazos, tal y como ha manifestado esta mañana ante los medios el alcalde de la capital tinerfeña, Miguel Zerolo.
El alcalde ha señalado que con vistas a poder atender a las personas más necesitadas, el Ayuntamiento ha previsto un sistema de emergencia como los que se ponen en marcha ante una catástrofe natural, como por ejemplo, un terremoto o una riada. "De ahí que el pasado lunes se haya firmado el Decreto de Emergencia Social dada la delicada situación por la que pasan muchos ciudadanos de la capital", ha explicado.
Este sistema trae consigo una serie de consecuencias legales. En primer lugar, declara resueltas por silencio administrativo positivo todas las solicitudes de ayuda de subsistencia por alimentos, medicamentos, agua y luz cuya fecha de registro sea anterior al 10 de febrero de 2009.
En segundo lugar, todas las solicitudes de ayudas de subsistencia cuya fecha de registro sea posterior al 10 de febrero de 2009 se tramitarán por el procedimiento de urgencia y, en consecuencia, se reducirán a la mitad todos los plazos previstos en el procedimiento de concesión y abono.
Además, por la Intervención de Fondos se aplicará a todas ellas el procedimiento de fiscalización previa limitada; y, por último, el libramiento de dichas ayudas tendrá preferencia absoluta en el Plan de Pagos de la Tesorería Municipal.
De igual manera, el alcalde ha decretado que la Concejalía de Economía y Hacienda disponga el inicio del procedimiento de habilitación de los créditos necesarios en el Presupuesto General del Ayuntamiento por si el disponible no fuese suficiente para atender lo acordado en esta iniciativa.
miércoles, 13 de mayo de 2009
Receptores de ayudas piden al Síndico que investigue los servicios sociales de Vitoria
El colectivo Baladre denuncia anomalías, deficiencias e irregularidades en la capital
Reclama una respuesta rápida a las solicitudes y más agilidad en los trámites para no retrasar el cobro de las prestaciones
Noticias de Álava. Vitoria.
Perceptores de ayudas sociales agrupados en la asociación Baladre han remitido un escrito al Síndico en el que piden al defensor del vecino que abra una investigación "independiente y exhaustiva" que evalúe las anomalías, deficiencias e irregularidades de los servicios sociales de Vitoria. La oficina de Javier Otaola ha corroborado que analiza el caso sin que de momento se haya adoptado resolución alguna. Los afectados tienen intención de acudir más adelante al Ararteko, junto a otros colectivos vascos.
Los denunciantes pretenden que el Síndico ponga en marcha, de motu propio, una investigación similar a la abierta por el fiscal de Menores de Madrid para destapar posibles abusos en los internados, según explicó el portavoz de Baladre, Luis Carmona. Para ello, en la solicitud entregada el pasado 29 de abril, se adjuntan varios casos de particulares en los que, en su opinión, no se ha actuado de forma correcta.
Protestan por la falta de respuesta de una Administración local que se acoge al silencio administrativo y "te deja indefenso, sin margen de réplica". Por las largas tramitaciones y retrasos en las citas, que demoran hasta mes y medio el cobro de las ayudas. "Una tragedia si hablamos de personas sin recursos para sobrevivir". Antes -explica- el proceso era más ágil, se hacía en una semana: "ibas al centro cívico, rellenabas los papeles y te daban cita con la trabajadora social. Ahora, tienes que esperar a la primera entrevista para entregar la documentación y pedir día para una segunda entrevista". Y por otro tipo de anomalías: "¿por qué tienen que incluir en mi expediente una copia de un artículo de opinión que publiqué en una revista del barrio?", denuncia el afectado.
Entre los casos presentados al Síndico está el del propio Carmona. Traductor literario sin recursos suficientes, espera la respuesta del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco a una denuncia interpuesta en 2007. "El Ayuntamiento no hizo caso a la recomendación del Síndico y me negó las prestaciones", sostiene. Dos años y medio después ha vuelto a solicitar las ayudas y, "aunque me escamotean las AES, en marzo me concedieron, por silencio administrativo, la Renta Básica (640 euros para gastos de primera necesidad)", apunta.
Denuncia la falta de una respuesta. "Hasta que no acudí al Síndico no supe por qué no me correspondías las AES. ¿Han tardado seis meses en darse cuenta? Si tienen el servicio colapsado que contraten a más personal porque hablamos de dinero para sobrevivir". -Cabe recordar que el Ayuntamiento acaba de reforzar los servicios sociales con trece nuevos profesionales para hacer frente a la saturación que había en los servicios sociales-.
error de la policía El defensor del vecino también tiene sobre la mesa el caso de una vecina de Abetxuko que no cobra las ayudas desde hace siete meses porque la Policía Local certificó que no residía en su domicilio. Fueron una vez y como no la encontraron porque estaba en el Inem concluyeron que no vivía allí. ¿Cómo es posible? La denunciante ha tenido que justificar de nuevo el alquiler de la habitación y espera una respuesta. "¿Cómo se pueden perder las ayudas por algo con tan poca base legal?", se pregunta. De hecho, Carmona asegura que el Ayuntamiento ha perdido más de una vez en los tribunales por este tipo de informes tan poco rigurosos.
Otra denunciante, también de Vitoria, perdió las ayudas cuando su hijo se puso enfermo y por atenderlo no acudió a los cursos de formación. Ha reclamado y todo indica que se va a solucionar. "Están pasando cosas muy extrañas, se juega muy alegremente con los recursos de personas necesitadas. Es verdad que hay que controlar, pero a veces van más allá de lo razonable. Nos hacen percibir estas prestaciones como una limosna y no como un derecho. No es nada agradable tenerte que desnudar cada dos por tres delante de las trabajadoras sociales, explicarles todas tus miserias, ir a cursos que se eternizan y no sirven para nada... Hablamos de personas que recurren a las ayudas al final, cuando ya no tienen ningún otro colchón", lamenta.
Reclama una respuesta rápida a las solicitudes y más agilidad en los trámites para no retrasar el cobro de las prestaciones
Noticias de Álava. Vitoria.
Perceptores de ayudas sociales agrupados en la asociación Baladre han remitido un escrito al Síndico en el que piden al defensor del vecino que abra una investigación "independiente y exhaustiva" que evalúe las anomalías, deficiencias e irregularidades de los servicios sociales de Vitoria. La oficina de Javier Otaola ha corroborado que analiza el caso sin que de momento se haya adoptado resolución alguna. Los afectados tienen intención de acudir más adelante al Ararteko, junto a otros colectivos vascos.
Los denunciantes pretenden que el Síndico ponga en marcha, de motu propio, una investigación similar a la abierta por el fiscal de Menores de Madrid para destapar posibles abusos en los internados, según explicó el portavoz de Baladre, Luis Carmona. Para ello, en la solicitud entregada el pasado 29 de abril, se adjuntan varios casos de particulares en los que, en su opinión, no se ha actuado de forma correcta.
Protestan por la falta de respuesta de una Administración local que se acoge al silencio administrativo y "te deja indefenso, sin margen de réplica". Por las largas tramitaciones y retrasos en las citas, que demoran hasta mes y medio el cobro de las ayudas. "Una tragedia si hablamos de personas sin recursos para sobrevivir". Antes -explica- el proceso era más ágil, se hacía en una semana: "ibas al centro cívico, rellenabas los papeles y te daban cita con la trabajadora social. Ahora, tienes que esperar a la primera entrevista para entregar la documentación y pedir día para una segunda entrevista". Y por otro tipo de anomalías: "¿por qué tienen que incluir en mi expediente una copia de un artículo de opinión que publiqué en una revista del barrio?", denuncia el afectado.
Entre los casos presentados al Síndico está el del propio Carmona. Traductor literario sin recursos suficientes, espera la respuesta del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco a una denuncia interpuesta en 2007. "El Ayuntamiento no hizo caso a la recomendación del Síndico y me negó las prestaciones", sostiene. Dos años y medio después ha vuelto a solicitar las ayudas y, "aunque me escamotean las AES, en marzo me concedieron, por silencio administrativo, la Renta Básica (640 euros para gastos de primera necesidad)", apunta.
Denuncia la falta de una respuesta. "Hasta que no acudí al Síndico no supe por qué no me correspondías las AES. ¿Han tardado seis meses en darse cuenta? Si tienen el servicio colapsado que contraten a más personal porque hablamos de dinero para sobrevivir". -Cabe recordar que el Ayuntamiento acaba de reforzar los servicios sociales con trece nuevos profesionales para hacer frente a la saturación que había en los servicios sociales-.
error de la policía El defensor del vecino también tiene sobre la mesa el caso de una vecina de Abetxuko que no cobra las ayudas desde hace siete meses porque la Policía Local certificó que no residía en su domicilio. Fueron una vez y como no la encontraron porque estaba en el Inem concluyeron que no vivía allí. ¿Cómo es posible? La denunciante ha tenido que justificar de nuevo el alquiler de la habitación y espera una respuesta. "¿Cómo se pueden perder las ayudas por algo con tan poca base legal?", se pregunta. De hecho, Carmona asegura que el Ayuntamiento ha perdido más de una vez en los tribunales por este tipo de informes tan poco rigurosos.
Otra denunciante, también de Vitoria, perdió las ayudas cuando su hijo se puso enfermo y por atenderlo no acudió a los cursos de formación. Ha reclamado y todo indica que se va a solucionar. "Están pasando cosas muy extrañas, se juega muy alegremente con los recursos de personas necesitadas. Es verdad que hay que controlar, pero a veces van más allá de lo razonable. Nos hacen percibir estas prestaciones como una limosna y no como un derecho. No es nada agradable tenerte que desnudar cada dos por tres delante de las trabajadoras sociales, explicarles todas tus miserias, ir a cursos que se eternizan y no sirven para nada... Hablamos de personas que recurren a las ayudas al final, cuando ya no tienen ningún otro colchón", lamenta.
Las quejas sobre las ayudas sociales centraron la actividad del Ararteko
Durante el pasado año fueron presentadas un total de 1.696 reclamaciones.
DEIA. TXUS Díez. Gasteiz.
La crisis económica disparó durante el pasado año el número de quejas presentadas al Ararteko, Iñigo Lamarca, por cuestiones relacionadas con la acción social. De las 1.696 quejas presentadas el año pasado por los ciudadanos ante el Defensor del Pueblo vasco, 157 tuvieron que ver con el desempleo, la Renta Básica, las Ayudas de Emergencia Social, o el acceso a servicios y recursos sociales, lo que supone un incremento del 36,5% con respecto a 2007 que sitúa este ámbito como el segundo que más malestar genera en los ciudadanos, sólo por detrás de las Obras Públicas y los Transportes, que han generado tan sólo una queja más, hasta alcanzar las 158.
Así lo aseguró ayer Lamarca, poco después de entregar a la presidenta del Parlamento Vasco, la popular Arantza Quiroga, el informe de la institución correspondiente al ejercicio de 2008. El Ararteko afirmó, además, que "hay que prepararse para una segunda oleada" de este tipo de reclamaciones relacionadas con los servicios sociales; al menos hasta que la situación económica mejore para las economías domésticas, principalmente.
En todo caso, la crisis no es la única causa que ha propiciado este incremento "espectacular" de las quejas relacionadas con los servicios sociales, pues el envejecimiento de la población también hace más necesaria la optimización de los servicios sociales. En ese sentido, durante el año pasado el equipo de trabajo del Ararteko hizo especial hincapié en el cumplimiento de la Ley de Dependencia, así como en otros ámbitos relacionados con las personas más necesitadas, como la accesibilidad, los menores en situación de desprotección, los puntos de encuentro de padres separados o la coordinación de las administraciones durante las inundaciones de la pasada primavera.
A lo largo del año se presentaron 1.696 quejas, un 9% más que en 2007, y el Defensor del Pueblo vasco actuó además de oficio en 389 ocasiones, un 527% más que el año anterior aunque éste punto no significa que las administraciones "actúen peor", sino que el Ararteko pone más celo en el seguimiento del devenir institucional, indicó.
Cerca del ciudadano Los ayuntamientos son las administraciones que más quejas presentan, un 44,3% del total; algo lógico si se tiene en cuenta que son las más cercanas al ciudadano. El Gobierno vasco se llevó, por su parte, el 35,26% de las reclamaciones, y las diputaciones forales fueron objeto de otro 14,17% de las quejas ciudadanas.
Cabe señalar que, a diferencia de años anteriores, las administraciones parecen tomarse más en serio la figura del Ararteko, y así no ha quedado pendiente ningún apercibimiento, el tirón de orejas que el Defensor del Pueblo vasco da a aquélla institución que no responde a los requerimientos que recibe para corregir determinada actitud.
"Vamos mejorando", señaló Lamarca con respecto a esta colaboración institucional, pese a que los plazos de contestación siguen estirándose y a que los Departamentos de Educación, Vivienda e Interior del Ejecutivo vasco, las diputaciones guipuzcoana y vizcaina y decenas de ayuntamientos siguen enterrando las cartas con el membrete del Ararteko en el último de sus cajones y en la parte inferior de sus bandejas con la pegatina Asuntos pendientes.
Hay que recordar que las administraciones no tienen la obligación de cumplir con las resoluciones del Ararteko (lo hacen en el 85,54% de las ocasiones), pero sí deben contestar a las mismas para poder cerrar los casos. El propósito de enmienda de ayuntamientos como el de Bilbao, por ejemplo, invita al optimismo en este sentido.
Quejas on line Por otro lado, las resoluciones del Ararteko, que dejan satisfecho o muy satisfecho al 82,2% de los reclamantes, se les de o no la razón, afectan a otros ámbitos más allá de las Obras Públicas, los Transportes y la Acción Social. Así, Interior, Función Pública, Educación, Hacienda, Vivienda y Medio Ambiente son las siguientes áreas que más quejas generan, aunque su trabajo abarca desde la protección de los animales hasta la cultura y el bilingüismo.
Internet se sitúa, por primera vez, como el canal más utilizado por los ciudadanos para presentar sus quejas, con un 38,9% de los casos, frente al 38,8% de atenciones presenciales de los demandantes de respuesta institucional por parte del Defensor del Pueblo vasco.
DEIA. TXUS Díez. Gasteiz.
La crisis económica disparó durante el pasado año el número de quejas presentadas al Ararteko, Iñigo Lamarca, por cuestiones relacionadas con la acción social. De las 1.696 quejas presentadas el año pasado por los ciudadanos ante el Defensor del Pueblo vasco, 157 tuvieron que ver con el desempleo, la Renta Básica, las Ayudas de Emergencia Social, o el acceso a servicios y recursos sociales, lo que supone un incremento del 36,5% con respecto a 2007 que sitúa este ámbito como el segundo que más malestar genera en los ciudadanos, sólo por detrás de las Obras Públicas y los Transportes, que han generado tan sólo una queja más, hasta alcanzar las 158.
Así lo aseguró ayer Lamarca, poco después de entregar a la presidenta del Parlamento Vasco, la popular Arantza Quiroga, el informe de la institución correspondiente al ejercicio de 2008. El Ararteko afirmó, además, que "hay que prepararse para una segunda oleada" de este tipo de reclamaciones relacionadas con los servicios sociales; al menos hasta que la situación económica mejore para las economías domésticas, principalmente.
En todo caso, la crisis no es la única causa que ha propiciado este incremento "espectacular" de las quejas relacionadas con los servicios sociales, pues el envejecimiento de la población también hace más necesaria la optimización de los servicios sociales. En ese sentido, durante el año pasado el equipo de trabajo del Ararteko hizo especial hincapié en el cumplimiento de la Ley de Dependencia, así como en otros ámbitos relacionados con las personas más necesitadas, como la accesibilidad, los menores en situación de desprotección, los puntos de encuentro de padres separados o la coordinación de las administraciones durante las inundaciones de la pasada primavera.
A lo largo del año se presentaron 1.696 quejas, un 9% más que en 2007, y el Defensor del Pueblo vasco actuó además de oficio en 389 ocasiones, un 527% más que el año anterior aunque éste punto no significa que las administraciones "actúen peor", sino que el Ararteko pone más celo en el seguimiento del devenir institucional, indicó.
Cerca del ciudadano Los ayuntamientos son las administraciones que más quejas presentan, un 44,3% del total; algo lógico si se tiene en cuenta que son las más cercanas al ciudadano. El Gobierno vasco se llevó, por su parte, el 35,26% de las reclamaciones, y las diputaciones forales fueron objeto de otro 14,17% de las quejas ciudadanas.
Cabe señalar que, a diferencia de años anteriores, las administraciones parecen tomarse más en serio la figura del Ararteko, y así no ha quedado pendiente ningún apercibimiento, el tirón de orejas que el Defensor del Pueblo vasco da a aquélla institución que no responde a los requerimientos que recibe para corregir determinada actitud.
"Vamos mejorando", señaló Lamarca con respecto a esta colaboración institucional, pese a que los plazos de contestación siguen estirándose y a que los Departamentos de Educación, Vivienda e Interior del Ejecutivo vasco, las diputaciones guipuzcoana y vizcaina y decenas de ayuntamientos siguen enterrando las cartas con el membrete del Ararteko en el último de sus cajones y en la parte inferior de sus bandejas con la pegatina Asuntos pendientes.
Hay que recordar que las administraciones no tienen la obligación de cumplir con las resoluciones del Ararteko (lo hacen en el 85,54% de las ocasiones), pero sí deben contestar a las mismas para poder cerrar los casos. El propósito de enmienda de ayuntamientos como el de Bilbao, por ejemplo, invita al optimismo en este sentido.
Quejas on line Por otro lado, las resoluciones del Ararteko, que dejan satisfecho o muy satisfecho al 82,2% de los reclamantes, se les de o no la razón, afectan a otros ámbitos más allá de las Obras Públicas, los Transportes y la Acción Social. Así, Interior, Función Pública, Educación, Hacienda, Vivienda y Medio Ambiente son las siguientes áreas que más quejas generan, aunque su trabajo abarca desde la protección de los animales hasta la cultura y el bilingüismo.
Internet se sitúa, por primera vez, como el canal más utilizado por los ciudadanos para presentar sus quejas, con un 38,9% de los casos, frente al 38,8% de atenciones presenciales de los demandantes de respuesta institucional por parte del Defensor del Pueblo vasco.
Etiquetas:
Prentsa
Suscribirse a:
Entradas (Atom)